El Teatro Nacional
Anécdotas
  • “Espero que el Teatro Nacional emocione el corazón de los hombres con todo aquello que al realizarlo, emocionó mi corazón”, así publicitaba Fanny la apertura de su gran obra. Este sentimiento la acompañó durante 27 años, como parte de una filosofía que aún sostiene a esta entidad cultural: “crear el teatro de los artistas, una fundación sin ánimo de lucro que contribuya en grande al desarrollo de las artes dramáticas de nuestro país”.
  • El día que entregó a José Vanegas un cheque posfechado por $200.000 para pisar la compra del difunto Cine Diana, después conocido como Teatro Chile, que le costó $2’500.000, Fanny fue a contar su  hazaña a sus amigos Ramón de Zubiría y Gustavo Vasco. Estos se llevaron las manos a la cabeza y exclamaron “vamos a acompañarte en este lío, pero con la condición de que sea la última locura que haces”. Pero después de muchas y más grandes locuras, Tito de Zubiría murió acompañándola en cada una de ellas; y aún hoy el doctor Vasco preside la Junta Directiva del Teatro Nacional.
  • Para lograr convertir su sueño en realidad Fanny, armada solo de su intuición, creó las primeras estrategias de mercadeo de la historia del Teatro Nacional: comenzó con un baile de fantasía en el Salón Rojo del Tequendama, el viernes 20 de octubre de 1978, al que se invitó a todo el jet-set de la época con tarjetas pintadas por Enrique Grau. Este evento se convirtió en todo un acontecimiento y fue registrado en la primera página de los dos diarios más importantes, con la foto de la comparsa liderada por Doris Angel donde cobraban vida los personajes del pintor Fernando Botero.
  • Otros eventos organizados para recaudar fondos por el proyecto Teatro Nacional, fueron una subasta de obras de los 30 pintores más destacados, que se realizó el 25 de abril de 1980 en la otrora Galería San Diego ubicada en la carrera 7 con calle 72, de Bogotá. Un año después se hizo una rumba al aire libre que cerró la calle 71 entre 9 y 11, de la misma ciudad, para que personalidades y público, bailaran al son de la Banda del Espinal con “El pávido návido”. Según archivos del día, “María Cecilia Botero y Víctor Mallarino azotaban cemento como quien le da a violín prestado, mientras Rafael Santos acompañado de dos periodistas sardinas de El Tiempo – Ana Lucía Duque y Marcela Ramírez - hicieron grupo de presión”.
  • Para el proyecto de reconstrucción del Teatro Nacional, que sería en su momento el más moderno de América Latina, se contrató al arquitecto Germán Samper quien, patrocinado por Avianca, recorrió varias salas de otros países. “Soñamos con una construcción gigante, en el espacio más inadecuado, pero los milagros existen y la remodelación nos hizo trabajar en una escala más pequeña, pero en realidad todo era grandioso para ser un comienzo… la coordinación de contratistas y de obreros era un espectáculo de locura. Llegó un momento en que los actores se mezclaban con los obreros”.  Nacía el Teatro Nacional.
  • Tal vez el primer patrocinador que tuvo el Teatro Nacional fue Andrés Echavarría, quien donó $200.000. A ésta siguieron muy comentadas donaciones en especie como el millón de pesos en tapicería roja que dio el empresario Carlos Ardila Lule para vestir la silletería importada de Miami, la madera de pino alemán que donó Pedro Gómez y que aún engalana las paredes de la sala, y la aspiradora semi-industrial que regaló Electrolux. Entre este mar de ayudas, sobresalen los $1.200 que recogió la enfermera Nelly Velásquez entre sus compañeros de hospital y los $20.000 que recaudó un grupo de niños barranquilleros con el producido de la presentación de una obra de teatro de su autoría.
  • El primer aviso publicitario de un estreno del Teatro Nacional se pautó para ser publicado a 2 columnas por 27, en las ediciones dominicales del 15 de noviembre de 1981, de El Tiempo y El Espectador. Y el día del estreno este mismo aviso ocupó una página entera en cada diario. Sin embargo desde tres años atrás toda la aventura de Fanny con su nuevo teatro fue registrada paso a paso en todos los medios de comunicación que no sólo le siguieron el pulso, sino que también la animaron y secundaron. Una complicidad mutua que aún persiste y que constituye uno de los grandes valores de la institución.
  • El lunes 30 de noviembre de 1981, el nuevo Teatro Nacional de la 71 se vestía de luces. Esa noche los 350 “miembros activos” serían testigos de la primera función en esta sala. Estos “miembros activos” fueron los principales cómplices de Fanny Mikey para la creación de su Fundación, eran empresarios, pintores, actores, amigos, etc., cada uno había aportado $10.000 por un carné que los haría invitados de por vida a los pre-estrenos del Teatro Nacional. El carné #1 lo compró Andrés Pastrana Arango y a éste siguió una heterogénea lista donde figuraban empresarios, artistas, gestores culturales y amigos como Consuelo Araújo Noguera en el puesto 3, Virginia Vallejo en el 25, Alberto Casas Santamaría tenía el 33 y Ernesto Samper Pizano fue el número 35.
  • Sin embargo el estreno oficial del Teatro se realizó dos días después, el 2 de diciembre de 1981, con prolongación de fiesta el 3 y el 4 del mismo mes. Fueron tres funciones de estreno para que pudieran asistir todos los que colaboraron en su construcción y en donde se eligió a cada uno de los invitados de cada función por sorteo “para que luego no vayan a decir que hay favoritismo”. A pesar de ello las “colas” a la entrada de cada función no se hicieron esperar, y haciéndolas se pudo ver desde al presidente Belisario Betancur hasta grandes periodistas como Daniel Samper Pizano y Gonzalo Mallarino.
  • Esa primera noche de estreno fue transmitida en directo por El show de las estrellas de Jorge Barón. Cada uno de sus momentos, desde la entrada en alfombra roja de los invitados, el corre-corre en camerinos, la obra completa y los bises de sus aplausos fueron vistos por los televidentes colombianos. Y es que desde 1978, con la emisión de su obra “Aquí también moja la lluvia”, dirigida por Bernardo Romero, el Teatro Nacional ha producido, en versiones especialmente concebidas para televisión, varios de sus montajes teatrales y conciertos, logrando así ampliar su número de espectadores y abrir una fuente alterna de financiación.
  • “Dicen que Irlanda, así como Australia y Argentina, es uno de los tres países del mundo donde hay más vacas que habitantes”. Este fue el primer parlamento escuchado por los asistentes a la primera función realizada en el Teatro Nacional. Fue pronunciado por Pepe Sánchez, el primer actor en salir a escena en esta nueva sala y quien interpretaba el papel de Pat en la obra “El Rehén”, producción con la que se inauguró el Teatro Nacional. Dirigida por David Stivel y protagonizada por 17 reconocidos actores, esta pieza se mantuvo en temporada durante seis meses con una ocupación del 80%.
  • En 1988 nació el segundo gran hijo de esta Fundación: el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, un discípulo que superó al maestro. Desde sus comienzos este evento bianual que hoy contabiliza doce versiones, ha sido toda una “bomba”, pues la intolerancia de personas que veían al Festival como una afrenta a la Semana Santa (molestia que se agudizó cuando el director del grupo Teledeum de Brasil, vestido de sotana, besó la tierra al llegar al aeropuerto), hicieron explotar una bomba en los baños del Teatro Nacional de la 71, en plena función. Milagrosamente no hubo muertos ni heridos, y en cambio si una respuesta positiva de la ciudadanía que acudió en masa el día de la clausura a la Plaza de Bolívar, para apoyar con una explosión pero de aplausos a Fanny Mikey y al naciente evento que hoy es orgullo de los colombianos por ser la fiesta teatral más grande del mundo.
  • Después de muchas obras, giras y conciertos, se necesitaron casi ocho años para que el Teatro Nacional se lanzara a la tarea de producir un gran musical. “Sugar” fue el primero de ellos y se estrenó con bombos y platillos en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán, en 1989. Con un elenco de nueve actores encabezado por María Cecilia Botero, Luis Eduardo Arango y Bruno Días, además de 17 bailarines, esta nueva producción trajo como nuevo socio a Caracol Televisión, alianza que se hizo famosa con la legendaria frase “Invita Caracol”.
  • “Me das una mano” fue el nombre del comercial con el que Fanny Mikey acompañada de Gloria Valencia, Carlos Muñoz y Amparo Grisales, ataviados todos de overol y casco, incentivaban a los colombianos a hacer sus donaciones en pro de la construcción de su segunda sede ubicada en el barrio La Castellana. En 1990 su inauguración rompió todos los pronósticos de expectativa con el estreno de la picantísima obra “Doña Flor y sus dos maridos”, donde la diva Amparo Grisales aparecía ligerita de ropas al lado del desnudo permanente de Yuldor Gutiérrez que contrastaba con el conservador personaje de Carlos Muñoz.
  • Una noche Fanny soñó que un rabino le entregaba las llaves de la antigua sinagoga de La Soledad, en una bandeja de plata, para que fundara allí La Casa del Teatro Nacional. Llegada la hora de la negociación, el relato del sueño fue tan convincente que aunque había una oferta mejor, Fanny logró ser la única judía con sinagoga propia. Este sueño que se hizo realidad a mediados de 1994 con el estreno de la obra “Amores simultáneos” de Fabio Rubiano, se convirtió en la Casa de los nuevos creadores escénicos de la ciudad, un laboratorio teatral donde tienen cabida todas las expresiones escénicas, desde las propuestas más arriesgadas hasta el estudio de los clásicos en algunos niveles de su Escuela de Teatro donde se han formado muchos actores que hoy gozan de gran reconocimiento en el medio teatral y de televisión.
  • Desde sus comienzos el Teatro Nacional se ha preocupado por presentar a los más grandes artistas internacionales del momento. Y tal vez el más recordado es Luciano Pavarotti con su concierto en el Estadio El Campín, en enero de 1995. Y aunque fue todo un éxito, se tuvieron que sortear grandes obstáculos, entre ellos el cumplimiento de la única exigencia que impuso el tenor italiano: que ningún avión sobrevolara el lugar interfiriendo con su concierto. La misma Fanny llamó al director de la Aeronáutica Civil pidiéndole que suspendiera el tráfico aéreo por dos horas, no se sabe qué le prometió pero así se cumplió. También han hecho parte de nuestra programación otros grandes de la escena mundial como Plácido Domingo, Paco de Lucía, Metallica, Serrat, Alejandro Sanz, Miguel Bosé, Fito Páez, Les Luthiers, Nacha Guevara, Omara Portuondo, Julio Bocca, Joaquín Cortés, Antonio Canales, Marcel Marceaux, Chavela Vargas, el Circo Tihany, David Copperfield, Fuerzabruta, Andrés Calamaro y Niña Pastori y  entre otros.
  • El Teatro Nacional también ha sido escenario de lanzamiento de grandes figuras colombianas que hoy hacen parte de los tops de la música mundial: Fue en el Teatro La Castellana donde “Los pies descalzos” de Shakira pisaron fuerte para con su concierto de lanzamiento en 1995. Igualmente esta entidad organizó la primera gira nacional de Carlos Vives donde sudó su “Gota fría", y luego llegaron otras como “Fruta fresca” y “Déjame entrar”.
  • Desde su primera gira en 1984 con la obra “El Rehén”, el Teatro Nacional ha visitado desde las ciudades más grandes del país hasta rincones tan recónditos como Yopal, Riohacha, Montelíbano, Sibaté, Cerromatoso y Leticia. E internacionalmente se han presentado en los escenarios y festivales más importantes del mundo como Sydney, Nueva York, Moscú, Grecia, Roma, Buenos Aires, Ciudad de México, Francia y España, entre otros. Incluso el Premio Nobel Gabriel García Márquez compró unas funciones de “La Cándida Eréndira”, dirigida por Jorge Alí Triana en 1992, para presentarla en México a varios de sus amigos.
  • Con más de 700 funciones “Taxi” ha sido la producción más taquillera en la historia del Teatro Nacional. Esta comedia de equívocos que contaba la historia de un taxista mentiroso e infiel se presentó en diferentes temporadas desde 1992 hasta el 2002 cuando se montó la segunda parte de esta obra que también logró llegar a las 300 funciones. Muy de cerca se encuentra “Monólogos de la vagina” con 700 funciones y “Yo amo a Shirley” con casi 600. También han sido exitosos los montajes de “Doña Flor…”, “Crónica”, “La mujer del año”, “Sorprendidas”, “¡Y se armó la Mojiganga!”, “Closer”, etc.
  • Con el grupo argentino Fuerzabruta se alzó el telón del año 2007. Más de 33.606 espectadores bogotanos acudieron al Palacio de los Deportes durante 26 funciones, para vivir una experiencia sin traducción, sin anestesia, brutalmente real, donde jóvenes de todas las edades gritaron, saltaron. Bailaron, se mojaron y llevaron su adrenalina al tope.
  • Más de 750 actores han participado en las diferentes producciones del Teatro Nacional, y es la misma Fanny Mikey la actriz que más papeles interpretó, con un récord de 15 montajes. Le sigue Luis Eduardo Arango quien ha participado en 11 obras, Jairo Camargo con 10 y Carlos Barbosa con 9 producciones. Igualmente han sido frecuentes las actuaciones de Vicky Hernández, María Cecilia Botero, Alejandra Borrero, Ana María Kamper, Amparo y Patricia Grisales, Humberto Dorado, César Mora, Marcela Agudelo, Consuelo Luzardo, Gloria Gómez, Edgardo Román, Víctor Hugo Morant, Fabio Rubiano, Pepe Sánchez, Marcela Gallego y Rosario Jaramillo, entre otros.
  • Con 16 producciones del Teatro Nacional, el uruguayo Mario Morgan es el director que más obras ha tenido bajo su mando en la historia de esta Fundación. A este le sigue el colombiano Jorge Alí Triana con 13, Manuel José Alvarez con 7 y David Stivel con 5.
  • Aunque Gustavo Vasco y Tito de Zubiría fueron los primeros y más leales cómplices de Fanny Mikey, y directores y actores han repetido y quieren seguir repitiendo en sus montajes, hay un grupo de personas que en el camino de estos 29 años han unido sus vidas a la de esta Fundación. Así, nos encontramos con fieles escuderos como el maquillador John Jairo Rangel, la vendedora Yaneth Gattas, el técnico Hernando “Chacho” Jaramillo, la vestuarista Luz Fanny Torres, los porteros Elías Aldana y Jorge Cuadros, la taquillera Luz Marina Daza, la diseñadora gráfica Ligia Henao, el contador Rafael Camacho, la dama del mercadeo Betty de Pardo y la secretaria general del FITB, Stellita Ríos, y todos los miembros del Comité Directivo que llevan entre 20 y 6 años liderando el equipo de casi 100 empleados.
  • Homenaje a los que ya no están: Fanny Mikey, Rita de Agudelo, Gonzalo Mesa, Alfredo Matiz, Carlos Ignacio Ordóñez, Gustavo Londoño, Jorge Emilio Salazar, Elios Fernández, Juan Manuel Sabogal, David Stivel, Jaime Garzón, Boris Roth, Enrique Buenaventura, Carlos Rojas, Rubén Darío Serna, Lorenzo Jaramillo, Enrique Socarras, Parruca, Diego Álvarez, Jorge Paredes, Martín Cárdenas, Delfina Guido, Maria Elena Burke, Álvaro Ruiz, Germán González, Enrique Álvarez, Tito de Subiría, Atahualpa Yupanqui, Cesar Campodonico, Betty Rolando, José Ignacio Cabruna, Iván Martelo, Ruslan Rodríguez y Mauricio Pérez.
  • El 16 de agosto, a las 2:12 de la madrugada, nuestra amada Fanny murió. Cali, la misma ciudad que fue su primera estación al llegar a Colombia, la despidió. Con una cámara ardiente en el Teatro Municipal Enrique Buenaventura. Actores, músicos, amigos y admiradores la acompañaron ese día hasta las 4 de la tarde. Luego su féretro salió en un avión de la Fuerza Aérea Nacional rumbo a Bogotá, donde fue recibido por todos sus compañeros y amigos con una rumba llena de salsa y amor en el Teatro La Castellana. El domingo 17, a las 9 de la mañana, hizo su último desfile por la carrera 7, desde la Plaza de Toros hasta la Plaza de Bolívar, al que se unieron artistas, tangueros, saltimbanquis, admiradores, amigos, cómplices, su hijo Daniel y su nieto Nicolás. El Ministro del Interior, Fabio Valencia Cossio, la recibió en la Plaza de Bolívar para rendirle homenaje antes de ingresar al Capitolio Nacional donde permaneció en cámara ardiente hasta el día siguiente. El lunes 18, a las 10 de la mañana, la Orquesta Filarmónica de Bogotá tocó para ella y sus amigos la Marcha Fúnebre de Beethoven y el Tangazo de Piazzolla, luego su amigo Humberto Dorado declamó para ella varios poemas. Todo esto en la Plaza de Bolívar, antes de llegar al Cementerio de Chapinero donde fue cremada.
  • Por todo esto, en el espacio especial del que recibe los aplausos, la venia, las flores y el público de pie, solo puede estar una sola persona: Ella, Fanny Mikey, la divertida pelirroja, la empresaria, la maestra, la amiga. El alma, el motor, la fundadora, la creadora, la directora y escritora a pulso de esta gran historia llamada Teatro Nacional. ¡Grande Fanny! ¡Y la función continúa!

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El Teatro Nacional en cifras

Una sola directora y fundadora, tres salas propias, 134 producciones, 132 grupos nacionales invitados, 750 actores, 191 artistas internacionales, 14.624 funciones, 309 giras nacionales, 70 giras internacionales, 77 conciertos, 86 eventos especiales, 262 cursos y talleres, 446 maestros, 551.062 estudiantes, 280 empleados, más de 7’383.630 espectadores y un infinito de ilusiones en 29 años.