Cada año es como un libro en el que podríamos escribir una historia llena de comienzos, nudos y desenlaces. Porque todo ha sido como ir llenando el espacio vacío del escenario, con obras realizadas, que primero fueron una idea, pensada, deseada, discutida y después materializada. Porque las tres salas que hoy tenemos son lugares privilegiados en los que cada noche el imaginario del teatro cobra vida en el encuentro con el público. Ese maravilloso público que le da todo el sentido a nuestro trabajo.
El teatro es nuestro lenguaje. Nuestra vida, la mía y la de mi equipo sí es puro teatro y la funciún principal, es transmitir esta pasión, este amor, para que el teatro llegue al corazón del espectador y de la sociedad. Han nacido muchos hijos de este tronco, que hace casi 30 años echaba raíces. Hoy son grandes y fuertes y multiplican el mismo propósito en otros frentes, como el de la pedagogía, la promoción de creadores nuevos y el encuentro de Colombia, con el mundo. Tienen nombre propio: el Festival Iberoamericano de Teatro y La Casa del Teatro.
Son muchas las producciones, las giras nacionales, los eventos, los conciertos, las clases y todo ha sido posible, gracias a la vinculación de personas muy valiosas, cada una en lo suyo, en su oficio, en su rol. Gracias a todos y a todas!
Cuando inauguramos el Teatro Nacional de La 71 me repetía.. "quiero dormirme pensando, que voy andando y andando, haciendo un mundo mejor." Todavía me lo sigo repitiendo, y estoy segura de que hemos puesto, ya no sólo un granito de arena, sino toda una montaña, movida por la fe. Para todos ustedes, mi amor, mi respeto y gratitud.
Fanny Mikey.
“Fanny logró hacer realidad la Fundación Teatro Nacional y sus teatros: La 71, La Castellana y La Casa del Teatro… Ahora la gran responsabilidad de los colombianos amigos de las artes escénicas es asegurar su existencia en el tiempo.”
Gabriel Sánchez Sierra




